Combinar el ingenio con la explotación de los recursos energéticos no renovables para conseguir eficiencia ecológica y reducción de costos es un objetivo sumamente complicado, aunque la mayoría de las empresas deberían comenzar a ponérselo como meta a alcanzar.
De hecho esta es una prueba sólida de que esta combinación es verdaderamente posible y efectiva. Se trata de un cartel publicitario de los que pueden verse a los costados de las rutas. Sin embargo, no se trata de un cartel común y corriente, sino que de un cartel que genera más energía que la que consume.
Lo mejor de todo es que este cartel funciona en base a la energía solar, y no requiere ningún tipo de alimentación por vía eléctrica (al no ser por sus lámparas, que dicho sea de paso son de lámparas LED de bajo consumo), sino que él mismo alimenta su funcionamiento con sus veinte paneles fotovoltaicos ubicados en su parte superior.
Y por si fuera poco la energía que el cartel consigue con estos carteles no es quemada por completo en su funcionamiento, sino que sobran algunos kilovatios que son volcados a la red eléctrica. Estos paneles generan unos 3,4 kilovatios en un día soleado (más o menos lo que gasta un hogar promedio en un día), y en días nublados consiguen generar 2,5 kilovatios.
Este es un ejemplo que con un poco de cerebro y algunas buenas ideas se pueden crear artefactos como este. Una ruta de unos cuantos kilómetros en la que haya este tipo de carteles no sólo tendrá publicidad gratis (sin consumo de energía eléctrica), sino que la red eléctrica de su cableado conseguirá energía de forma gratuita para alimentar hogares con ella. Una genialidad.
VIA | Erenovable