
Las primeras granjas de corales del mundo, en la bahía de Separang hay celdas de un metro y medio de ancho tanto como de largo, en las que se encuentran corales de todo tipo y color, desde verdes, marrones o azules.
La iniciativa para llevar acabo estas granjas de corales fue de la ONG Indonesia Tepanak con ayuda de la ONU, con el objetivo de salvar a esta especie, que es de las más amenazadas por el calentamiento global y por la pesca ilegal.
En un informe el Banco Mundial expresa que se aumentan dos grados la temperatura más del 30% de los corales del Pacífico desaparecerán, en cuanto a esto el biólogo Rod Salm afirmó “Los arrecifes de coral son muy sensibles a cambios en la acidez, y eso ocurre porque el mar absorbe CO2″ La cantidad de CO2 que absorbe el mar hace que los corales no cuenten con el carbonato que es lo que los hace crecer, así se van poniendo blancos y mueren, lo que a su vez causa repercusión en varías especies de peces.
Otro factor en contra del desarrollo de los corales son los mineros del coral legales, como explica Cruz Ferdinand, de la ONG Telapak. “Durante décadas, los mineros del coral salían con un martillo y a pulmón fueron arrasando todo el fondo marino” plantea que ellos lo usaban para simular el habitad de los peces en los acuarios, pero así perjudicaban su habitad real.
Son muchos quienes han notado el malestar que el CO2 les causa a los corales y colateralmente a otras tantas especies, como quienes realizaron el estudio de Scienc, en el cual se prevé que antes del 2050 la cantidad y concentración de CO2 hará que la mayoría de los corales desaparezca, a pesar de los esfuerzos de personas como las de la ONG Indonesia Tepanak.
Via | elpais